Mi vida.

Esta es Ada, mi compañera.
La adopté con un año recién cumplido, en una protectora.
Era un saco de huesos con mil miedos, de los cuales aún no se ha recuperado al 100% y es muy posible que no lo haga nunca.
Como me dijo una vez el neurólogo, tuvo mucha suerte de dar conmigo, porque ya la hubieran sacrificado, pero como yo le contesté, en parte ella vino a salvarme a mí también, vino a llenar un vacío enorme en mi vida.
Llevamos tres años juntas, ella vive como una reina y yo con menos dinero y más de un mordisco; nada comparable con esos ojos enormes que me miran con amor del puro, ese baile de nervios cada vez que entro por esa puerta (aunque sólo haya ido a bajar la basura), un hocico en mis piernas debajo de la mesa a ver si le doy algo o esas ganas de acurrucarse encima de mí como para que no me marche o esos ojos de cachorro triste cuando sabe que me voy a trabajar. 💕

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